Nuestro objetivo no es que aprendas canciones. Es que aprendas a tocar la guitarra.
Muchos alumnos llegan a nuestra escuela después de haber pasado años viendo vídeos en Internet, siguiendo tutoriales o asistiendo a clases donde únicamente aprendían canciones o ejercicios aislados.
Con el tiempo descubren que, aunque conocen muchas piezas, siguen sin entender realmente el instrumento. Dependen siempre de alguien que les diga qué tocar después y sienten que avanzan mucho más despacio de lo que les gustaría.
En Mi Escuela de Guitarra creemos que aprender guitarra significa mucho más.
Nuestro objetivo es que desarrolles una comprensión profunda del instrumento para que seas capaz de interpretar, crear, analizar y aprender música por ti mismo. Queremos que llegue un momento en el que ya no necesites que nadie te diga cuál debe ser tu siguiente paso.
Enseñamos a pensar como un guitarrista
Tocar la guitarra no consiste únicamente en mover bien los dedos.
Un guitarrista completo comprende por qué funcionan los acordes, cómo se relacionan las escalas, qué función tiene cada nota, cómo organizar el estudio y qué estrategia seguir para resolver cualquier dificultad técnica.
Cuando desarrollas esa forma de pensar, el aprendizaje cambia por completo.
Cada obra deja de ser un reto aislado para convertirse en una oportunidad de seguir creciendo.
Un método con un objetivo muy claro
Todas nuestras clases siguen una planificación cuidadosamente diseñada para desarrollar, de forma progresiva, las capacidades que todo guitarrista necesita.
Trabajaremos sobre:
- Una postura natural que permita tocar con comodidad y evitar lesiones.
- La técnica de ambas manos para conseguir precisión, velocidad y control.
- La coordinación e independencia de los dedos.
- El ritmo, el pulso y la seguridad interpretativa.
- El desarrollo de un repertorio adaptado a tu nivel.
- La comprensión de la armonía y del lenguaje musical.
- La escucha activa y el desarrollo del oído.
- La creatividad, la improvisación y la capacidad de crear tus propios recursos.
- La autonomía para seguir aprendiendo durante toda la vida.
Cada uno de estos aspectos está conectado con los demás. Nuestro método no deja cabos sueltos.
La técnica es un medio, no un fin
Muchos guitarristas dedican años a repetir ejercicios de velocidad sin comprender realmente para qué sirven.
Nosotros entendemos la técnica como una herramienta al servicio de la música.
Cada ejercicio tiene un propósito concreto y cada minuto de estudio debe acercarte a tocar mejor, disfrutar más y expresarte con mayor libertad.
Si estás empezando…
No necesitas experiencia previa.
No necesitas tener un talento especial.
Y tampoco necesitas saber solfeo.
Solo hace falta tener ganas de aprender y dejarte guiar por un método que ha ayudado a numerosos alumnos a descubrir capacidades que ni siquiera imaginaban tener.
Si ya llevas años tocando…
Quizá hayas llegado a ese momento en el que sientes que todo suena igual.
Practicas muchas horas, pero avanzas muy poco.
Repites siempre los mismos recursos.
Te cuesta memorizar.
Improvisas siempre con las mismas ideas.
O simplemente has perdido la motivación.
En la inmensa mayoría de los casos el problema no es la falta de capacidad, sino la ausencia de una estrategia de aprendizaje.
Cuando entiendes realmente cómo funciona la guitarra, aparecen nuevos caminos, nuevas ideas y vuelve la ilusión por sentarte cada día con el instrumento.
Aprender a disfrutar
Nuestro mayor objetivo no es que toques más rápido.
Ni que memorices más obras.
Ni que superes un examen.
Todo eso llegará como consecuencia.
Lo que realmente buscamos es que cada vez que cojas la guitarra sientas la misma ilusión que el primer día, pero con la tranquilidad de saber que ahora entiendes lo que haces y eres capaz de seguir creciendo por ti mismo.
Porque un buen profesor no crea alumnos dependientes.
Forma músicos libres.
